
Por si esta tarde me muero y el viento me roba el último aliento antes de irme te dejo grabado sobre este suelo la sombra de mi deseo;que me ha dejado la piel soñándote mientras duermes y tragándome la hiel de ni siquiera podersentir en mi propia piel el duende que llevo dentro y que susurra tu nombre ¡al último viento!
Y si yo dejo grabado en mi suelo el pensamiento es porque no vuelve el tiempo y porque sigue el sarmiento ardiendo sobre el cemento.Llevo en mis venas el hielo y sigue quemando dentro todo este tiempo que pierdo y este callar para siempre y este velado pecado me llevaría al infierno si esta tarde yo me muero y el viento me roba el último aliento.
Como no puedo sentir,como no te debo oír,como no debo decir,solo me queda mi historia;razones hechas de sombras;jeroglíficos a oscuras que lloro todas las horas por no perder la cordura.Por si ya no queda tiempo al Este de mi silencio antes de irme te dejo grabado sobre este suelo la sombra de mi deseo.
La sin razón sublimada y mi verdad ignoradallevan mi vida castrada.Mas yo, que ya no soy nada espero en mis recuerdos milagros inciertos con aroma de tiempo.Tengo el alma embotellada y la sonrisa congelada¡enfrentada a la madrugada!Pero valiente, aunque arrugada grito en silencio al borde de la mañana que me he dejado la piel soñándote mientras duermes y tragándome esta hiel de ni siquiera poder sentir en mi propia piel el duende que llevo dentro y que susurra tu nombre al último viento . . .
Y si yo dejo grabado en mi suelo el pensamiento es porque no vuelve el tiempo y porque sigue el sarmiento ardiendo sobre el cemento.Llevo en mis venas el hielo y sigue quemando dentro todo este tiempo que pierdo y este callar para siempre y este velado pecado me llevaría al infierno si esta tarde yo me muero y el viento me roba el último aliento.
Como no puedo sentir,como no te debo oír,como no debo decir,solo me queda mi historia;razones hechas de sombras;jeroglíficos a oscuras que lloro todas las horas por no perder la cordura.Por si ya no queda tiempo al Este de mi silencio antes de irme te dejo grabado sobre este suelo la sombra de mi deseo.
La sin razón sublimada y mi verdad ignoradallevan mi vida castrada.Mas yo, que ya no soy nada espero en mis recuerdos milagros inciertos con aroma de tiempo.Tengo el alma embotellada y la sonrisa congelada¡enfrentada a la madrugada!Pero valiente, aunque arrugada grito en silencio al borde de la mañana que me he dejado la piel soñándote mientras duermes y tragándome esta hiel de ni siquiera poder sentir en mi propia piel el duende que llevo dentro y que susurra tu nombre al último viento . . .
musa de la oscuridad






No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.